Nuestro primer día en Dinamarca
Como muchos ya sabéis, me he mudado a Dinamarca a hacer un máster durante dos años, con la idea de al acabar, de ser posible, quedarme aqui a trabajar. El camino hasta llegar aqui ha sido duro, con mucho papeleo y problemas por medio, pero al final, Sandra y yo estamos felizmente ya en Odense, la tercera ciudad más grande del país danés.

Volamos con Iberia desde Santiago de Compostela, haciendo cambio de avión en Madrid, siendo un total de unas 5 horas y pico de viaje. El vuelo Santiago – Madrid salió con un poco de retraso, por lo que nos tocó cruzar la T4 corriendo. De hecho, la puerta por la que desembarcamos y por la que embarcamos en el avión a Copenhage son las dos más alejadas entre si xD Sin embargo, a Copenhage llegamos con 5 minutos de antelación, pues volamos con viento a favor.
Una vez llegados al aeropuerto, una de las cosas que más me sorprendió fue el silencio. Aquí la gente no es tan ruidosa como nosotros, y quitando los sitios con mucha aglomeración, se puede disfrutar de ambientes tranquilos y silenciosos. Aunque coger el tren a Odense (desde el propio aeropuerto) nos costó un poquitín debido a nuestras nulas nociones de danés, preguntando llegamos a coger el tren correcto.

El tren, si hubiese que compararlo con su homónimo español, sería como comparar qué se yo…¿un Ferrari con ir caminando descalzo por gravilla? Los asientos del tren eran ultra cómodos, con sitio de sobra para ir sentado y meter la maleta debajo de ellos. Un ambiente tranquilo, sin gente gritando ni nada, y con jazz de fondo. En el camino entablamos conversación con una señora muy amable, que nos explicó muchas cosas de Dinamarca. Incluso nos dio su dirección para ir a comer un día a su casa, y con la cual mantenemos aún el contacto via e-mail. No nos dejó hasta que nos acompañó en la propia Odense hasta el sitio donde nos esperaba el comité de bienvenida de la universidad (algo impensable en mi antigua universidad xD).
En el comité de bienvenida se nos dió mucha información útil, como que por ser estudiantes tenemos acceso a la piscina universitaria totalmente gratuito, consejos de donde comprar la comida y la bicicleta, cursos de danés, descuentos para estudiantes y demás. La verdad, te quedas mucho más tranquilo cuando ves que la propia Universidad se preocupa tanto de la gente y no te deja a la buena de dios como en España.
El taxi nos llevó a nuestra casita, un pequeño edificio de dos plantas con forma de L, donde tenemos nuestro pequeño apartamento el cual consta de baño, cocina y tres habitaciones. Ni salón, ni nada. Por tener, no tiene ni plato de la ducha. Te duchas en el suelo donde hay un pequeño desagüe. Eso si, la habitación (casi totalmente decorada made in IKEA, como el resto del piso) está muy bien, y tiene una silla comodísima. De hecho, dan ganas de ponerse a estudiar ya xD
Así que ese es el relato de nuestro primer día en Dinamarca.
Foto del baño ya!!!
Minimalistas estos daneses…. pero bueno, siempre podéis usar la habitación número 3 de “saloncito”, no??
Silencio, bienvenida, bicicleta…. al final habrá que mudarse todo el mundo a Odense
Joder, dan ganas de ir. Keep us actualizados neng.
Todo suena genial….;)
Os deseo mucha suerte y ya nos irás contando como va todo.
Besos a los dos
Marta
Ya os iré manteniendo informados via Facebook, Twitter y Blog
Un poco cutre lo de no tener ni plato de ducha ¿no? Ahí la universidad no estuvo fina
Es muy cutre xD Pero no sé hasta qué punto es cosa de la Universidad y no de la casera, porque cuando vino ayer nos dijo que nosotros pagábamos un poco más porque el piso estaba amueblado. Y yo pensando: joder, pues haberlo amueblado del todo, tía cutre! xD