Adiós, 2011, adiós
Ya ha pasado un año. Un año que ha supuesto un cambio para bien en muchos aspectos. A nivel estudios, como muchos sabréis ya si seguís este blog de forma habitual, estoy en Dinamarca haciendo un máster en Environmental Biology, en la Syddansk Universitet (University of Southern Denmark). El máster de dos años de duración, se divide en 60 ECTS de clases y 60 para la master thesis. Superé todas las asignaturas del primer año con buenas notas, por lo que estoy bastante contento con ello. Además, ya empecé mi proyecto para la tesis, llamado ”Understanding the performance of Sedimentary Fuel Cell Batteries depending on different biogeochemical characteristics” que me está encantando.
La vida de independizado es una delicia, sobre todo viviendo con mi novia. Aunque a principios de año aún compartíamos piso con “aquella-que-no-debe-ser-nombrada“, al poco nos enviaron un nuevo compañero, turco esta vez, que aunque no era la persona más limpia del mundo, se podía vivir con él. Aún así, cuando vino nosotros ya habíamos decidido irnos a vivir solos, y ya por Mayo encontramos una casita pequeñita pero muy bonita, con nuestra terracita de suelo de madera y jardíncito, que da gusto cuando hace calor. Además, me permite tener una pequeña barbacoa para cuando el tiempo acompaña. Una pregunta recurrente que me suelen hacer sobre este tema es si pagamos mucho, si aquí todo es mucho más caro que en España, y si, algunas cosas son mucho más caras (salir por ahi, comer fuera, ir al cine, productos electrónicos), pero otras casi son iguales o incluso son más baratas que en España (ropa, supermercadoo, estudiar…).
El danés sigue siendo nuestra asignatura pendiente. Empezamos con muchas ganas allá al principio de la primavera, pero duramos bien poco (Sandra un mes y poco, y yo no llegué a acabar un mes entero), debido que, tanto por la ubicación de la escuela de danés, como por nuestras otras ocupaciones, nos era imposible seguir el ritmo del curso de forma eficiente. A ver si este año tenemos más suerte, aunque sea mirando algo por nuestra cuenta. De todas formas, el danés es bastante jodidillo.
Y los viajes. Si tengo que acordarme de algo del 2011, serán de los viajes que hice gracias a la universidad y, especialmente, al grupo en el que estoy, el NordCEE (Nordic Centre for Earth Evolution). Los primeros viajes no fueron gran cosa, ya que fueron a pequeñas ciudades como Søgard, en la zona de Jutland (la parte de Dinamarca que está unida a Alemania) o Kerteminde en la isla de Funen, donde está Odense. Sin embargo, en verano fui invitado a unirme a un curso de Geobiología en Islandia, con todos los gastos pagados, así que allá me fui. La verdad es que iba con un poco de miedo, ya que los pocos daneses que iban al curso los conocía más bien poco, excepto a una, pero la verdad es que me integré bien y formé un grupo bien majo con los noruegos, algún danés y las chicas suecas. Islandia es increíble, mucho más sorprendente de lo que me había imaginado. Me encantaría volver (de hecho, podría volver este verano a hacer un curso impartido por la NASA, pero me coincide con la parte final de la tesis).
Además, de pura casualidad, me ofrecieron la opción de ir a Suiza, y allá me fui. También todo a gastos pagados, me pasé una semana en Lago di Cadagno, en la parte italiana, muestreando y ayudando al resto de grupo en el muestreo y procesado de muestras. Aunque fue duro, por toda la carga de trabajo físico de carretar muestras monte abajo/monte arriba, la verdad es que fue una experiencia increíble. Trabajar en la típica postal de lago entre las montañas, y además tuvimos la suerte de disfrutar de un tiempo super raro para la época del año, y podíamos hasta trabajar en manga corta. Incluso tuve un desliz y acabé dándome un chapuzón involuntario en el lago.
A lo largo del año he hecho muchos amigos, sobre todo estudiantes de intercambio, lo cual tiene su cara amarga, ya que sabes que tarde o temprano se irán. Sin embargo, siempre está bien conocer gente, nuevas ideas y puntos de vista, que eso siempre enriquece, como el Avecrem.
También he tenido la gran suerte de ir consiguiendo trabajos de lo mio. Primero fue un alumno de doctorando con el que colaboraba simplemente por aprender, el que me contrató. Se ve que le gusté, porque al cabo de un tiempo otro alumno de doctorado me hizo otro contrato, de ahi salté a otro alumndo de doctorado, y ahora estoy contratado por un PostDoc (en la jerarquía científica empiezan a ser ya peces regorditos). La verdad, pagan muy pero que muy bien, me dan total libertad para trabajar cuando y cómo yo quiera, no son cutre-contratos como Ejpaña, si no que cotizo como cualquier otra persona, y lo mejor de todo, tengo “café” gratis
Y ya hacia final de año, mi supervisor me recomendó mandar una solicitud para una beca de Siemens, que se da a jóvenes científicos (hasta unos 4500 euros), para material de laboratorio o viajes. Mi supervisor, sabiendo que admiro a gente del grupo de Peter Girguis de la Harvard University y Derek R. Lovley, de la University of Massachusetts, me dijo que por qué no pedir el dinero para ir a los EEUU y aprender algo en esos laboratorios. Al poco ya tenía la invitación formal de los dos, así que presenté los papeles, y hasta hoy sigo esperando. Tenemos cruzados los dedos ya que Siemens, aquí en Dinamarca, es la que lleva todo lo de los aerogeneradores, y como mi proyecto va sobre producción de energía eléctrica pues…a ver si hay suerte. Al menos, sé que mi solicitud es la escogida para representar al instituto de biología, pero hasta mediados de mes no sabré más.
Y creo que esto podría ser un resumen más o menos de lo que ha pasado este año en mi vida. A nivel personal y profesional (sobre todo este último), me encuentro a gusto en Dinamarca, aunque se echa de menos cosas de Galicia, aunque no tenemos pensado volvernos al acabar, sobre todo después de comprar esto y aquello.
Ahora, a esperar a que venga más gente a visitarnos
Saliendo del letargo veraniego
Como es normal, en verano siempre dejo un poco desatendido el blog. Pero para mi, las vacaciones ya se han acabado, y estoy de vuelta en Dinamarca. Si embargo, mañana salgo para Islandia para atender un curso de Geobiología durante dos semanas, así que intentaré ir narrando mis aventuras islandesas según tenga disponibilidad de internet y tiempo.
Saludos!
¿Cómo acabar con la copia ilegal de películas? Haciéndola innecesaria
Estos días he leído sobre que Warner, una de las mayores compañías cinematográficas del planeta, tiene planeado que en los países donde la mal llamada piratería está arraigada, estrenar las películas más tarde. Aunque supongo que los que pensaron esa medida se han quedado calvos de tanto darle al cerebro, a mi me ha parecido una soberana estupidez. Lo único que conseguirán así, ¿qué es? Se me ocurre que la gente que tenga prisa por ver las pelis las verá en versión original (así siempre se aprenderá un poco más de inglés) y los que no tengan prisa, pues se la bajarán igual, pero más tarde. Creo que habrá formas más útiles por ahi, digo yo.
El otro día descubrí un método que hace innecesaria la copia ilegal de películas en Dinamarca y otros países de Europa (España aún no). Su nombre es LoveFilm. El servicio es tal que así: pagas al mes por una de las tarifas que quieras y tienes acceso a un catálogo de dvd/blue ray amplísimo, de más de 12.000 películas. Escoges la película que quieres ver, te la envían a casa en el formato escogido, y cuando la has visto, sin tiempo máximo, la metes en un sobre que te han hecho llegar con la misma película y la dejas en un buzón de correos. Y ya está. Básicamente sería como un videoclub, pero llegándote la película al buzón de casa.
Los precios son muy atractivos. La tarifa más cara es de 169 DKK mensuales (alrededor de 20 euros), y te permite coger infinitas películas al mes y tener 2 películas al mismo tiempo en casa. Todo ello avalado por Amazon, que es quién está detrás de este proyecto. El servicio se puede probar sin compromiso y de forma totalmente gratuita durante un mes, y por la gente que conozco que usa el servicio, funciona perfectamente. Desde que dejas una película en un buzón hasta que te llega la siguiente no pasan ni 3 días (aquí en Dinamarca el correo normal funciona increíblemente bien).
Y con esto ya no es necesario bajar películas. Para qué matarse a buscar una película, bajarla en una calidad aceptable, y buscarle unos subtítulos en caso necesario y que funcionen bien, ¿cuando puedes esperar a que te la traiga el cartero a casa?
La aventura IKEA
Como algunos sabréis ya, este mes me mudo a mi nueva casita en Odense. Desde que llegué en Agosto he vivido en un piso compartido con Sandra y un estudiante “random”: una chilena que se fue a la semana por problemas con la convalidación de Erasmus, una griega que es posiblemente la peor persona que haya conocido y ahora mismo un chico turco que es majo, pero lo que es la limpieza no es lo suyo. El caso es que hemos decidido buscarnos otro sitio y encontramos una casita para mi y para Sandra la mar de maja en una zona residencial muy bonita.
Sin embargo, aquí en Dinamarca, lo más común cuando alquilas es que los pisos estén sin amueblar, por lo tanto asumimos que tendríamos que comprar todos los muebles (excepto cocina, que siempre están amuebladas). Afortunadamente, en Odense hay un IKEA, que vale, no son los muebles de caoba de Honduras y ébano que siempre he soñado, pero oye, para el precio que tienen y el presupuesto que manejábamos tienen un diseño más que pasable.
Durante las últimas semanas hemos estado mirando cómo cuadrar lo mínimo dentro de nuestro presupuesto y también, dentro de nuestra pequeña casita. Después de mirar y remirar teníamos todo más o menos decidido, así que unas pocas visitas al IKEA para comprobar cómo son los muebles en persona nos ayudó. Esto es más importante de lo que parece, ya que muchas veces en la página del IKEA te llevas una impresión equivocada de los muebles.
En una de estas últimas visitas, cuando fuimos a probar las camas (el elemento más caro, con diferencia, de todo lo que hay que comprar), empezamos a mirar los colchones híbridos (muelles + capas de látex y similares) ya que los más baratos eran lo que mejor que adecuaban a nuestro prespuesto y necesidades. Sin embargo, había un colchón, alrededor de las 4300 coronas (algo menos de 600 euros) rebajado a la mitad!! La oferta estaba limitada a las unidades que quedaban, alrededor de 9 en el tamaño que queríamos (140×200). En aquel momento, el martes antes de Semana Santa, no sabíamos ni cuando nos darían las llaves de nuestra casita ni nada, así que estábamos vendidos a si los odensanos compraban las camas que quedaban antes de poder ir a hacer la compra. Al menos el IKEA solo abría el miércoles esa semana debido a las vacaciones, y además nos confirmaron que nos daban las llaves el miércoles de la próxima semana, así que adelantamos la compra de los muebles desde Mayo hasta este pasado sábado.
Llegó el día D, y a las 9:00 estábamos ya en el IKEA. De hecho, la gente ya se amontonaba en la cinta que impide el paso a la tienda en si cual zombies en busca de presas. Tan pronto dejaron a la gente adentrarse en el mundo IKEA decidimos, en vez de seguir las flechas, entrar en dirección contraria a través de la sección de niños para llegar antes a las camas. Y funcionó. Compramos la cama + patas + sobrecolchón en menos de 2 minutos. Casi no dejamos a la chica que nos atendió se explicase
Después del “asunto cama” nos dispusimos a buscar y apuntar la posición en el almacén de todo lo que teníamos pensado comprar. Todo fue sobre ruedas. Solo nos asustamos cuando creímos que no había las sillas del salón en rojo, pero al final las encontramos en el almacén, así que no hubo problemas. Todo discurrió rápido y eficientemente.
La llegada al almacén, donde se cogen los artículos que quieres comprar, fue épico. No sé cómo es en los otros IKEA, pero en el de Odense es como entrar en Moria. Una basta cavidad llena hasta el techo de cajas. Sin embargo, resultó más fácil de lo esperado el encontrar todo, y solo nos confundimos en un artículo. Todo, menos la cama, que te la dan en la zona de reclamaciones, fueron 3 carritos del IKEA llenos de cajas, alrededor de unos 200 kilos largos. De hecho, la gente no hacía cola detrás nuestra de todo lo que llevábamos.
Al pagar, solamente hubo que ir a que nos diesen la cama, y de ahí al mostrador de transporte, con los tres carritos de antes más el nuevo con la cama. El próximo viernes por la tarde nos traen todo, así que sacaré fotos antes y después del montaje, a ver qué tal queda todo. En nuestra mente planificadora todo parece muy bonito, pero a saber hasta que no lo montemos todo
Lo único “grande” que nos queda por comprar es el sofá, que hemos decidio que sea sofá cama, que los que hay por aquí nos parecen super cómodos (además de que así esperamos tener a las visitras más cómodas, claro). Así que, espero en menos de 15 días, estar viviendo en nuestra nueva casita. Y quien quiera venir, ya sabe que está invitado (eso si, para entrar se requiere traer algo de gastronomía ejpañola).
Parafraseando a Carmela, cuya ayuda es bien agradecida: Reto IKEA superado!
Empezando a aprender Danés
La semana pasada empecé a aprender danés. Considero que conocer la lengua y la cultura de un país donde voy a pasar mínimo de 2 años, y en el que tengo idea de quedarme un rato más, es importante. He conocido a gente que lleva aquí varios años y que dicen que, como pueden hablar inglés en la universidad, pues para qué aprender danés (he de aclarar que esto me lo dijo una norteamericana, y todos sabemos lo prolíficos en idiomas y ganas de aprender que son los ingles-parlantes).
La verdad es que es un idioma muy difícil. En difícultad, por lo que me han dicho, anda como el alemán, por lo que después de aprender danés ya solo me quedarán lenguas enrevesadas como el suomi o el japonés para aprender xD
La pronunciación, quizás, es lo peor. Mientras que en castellano hablamos con los labios, el danés se saca del fondo de la garganta, con mucho sonido grave y difícil de hacer. A parte de las 5 vocales que tenemos, ellos tienen la j, que se pronuncia muchas veces como una i latina, y además las tres letras especiales: Å å, Æ æ y Ø ø (que se pronuncian a medio camino entre una a y una e española, pero como distintos grados de apertura).
A eso, se le añade que hay muuuchas letras que no se pronuncian (a veces, en una frase, no se pronuncian casi un 40 % de las cosas), la transcripción de una palabra no dice nada sobre cómo se pronuncia y la cadencia de las palabras varía mucho, haciendo muy difícil entonar una frase completa sin problemas.
Otra cosa que choca mucho son los números. Mientras que en castellano y en inglés el 21 es veinte y uno, para ellos es uno y veinte. Al parecer es el mismo sistema que usan los Alemanes, pero vamos, que raro es un rato. Las horas, dichas de una forma totalmente antinatural, son un mundo aparte. Dividen el reloj en secciones de 20 minutos y además marcan los cuartos y las medias. Así, por ejemplo, para decir las 14:23 dicen algo como “7 minutos para las y media para las 3″. F-l-i-p-a colega.
Pero aún así lo he tomado con bastante ilusión, aunque sé que va a ser algo difícil y el tiempo no me sobra, pero bueno, es curioso aprender un idioma tan diametralmente opuesto al castellano.
Med venlig hilsen
Castigado en Dinamarca
A los daneses les gusta más comer que a un tonto un lápiz. En serio. Y lo peor es que su gastronomía es peor que pegarle a un padre. No estoy de broma. Su comida da asco. Mucha verdurita y mucha mierda, pero a todo le echan salsa y su sabor es, en el mejor de los casos, peculiar por ser suave. He visto atrocidades que no podríais ni imaginar, como echarle hasta tres tipos de salsa diferente a una pizza (keptchup, mayonesa y mostaza, así, encima de una pizza con sus ingredientes ya puestos y cocinada).
En lo único que se salvan un poco es en los postres. Le gustan mucho los diferentes tipos de tartas, pastelitos y demás. Tampoco es que se puedan comparar a nuestra gastronomía, pero al menos se hacen más “comibles”.
Además, los daneses pasan el día comiendo. A todas horas. Vale que el modelo español de tres comidas al día no es lo mejor desde el punto de vista metabólico, pero es que lo suyo es pasarse. Yo supongo que cuando envejecen les reemplazarán la mandíbula o el músculo masetero, porque tienen que sufrir un desgaste increíble. A cualquier hora y en cualquier lugar, verás tú al danés dándole a la mandíbula.
¿Y os preguntaréis, qué tiene que ver todo esto con que me hayan castigado? Pues bien, ahora mismo tengo una asignatura llamada Mathematical Environment Modelling I (Modelado matemático ambiental I), que la imparte el mismo profesor que tuve en Geographical Information systems (GIS) in Environmental monitoring and Natural conservancy (Sistemas de información geográficos en monitorización ambiental y conservación de la naturaleza). Una de sus costumbres es que, al azar, la gente lleve pasteles a clase para el deleite en grupo a lo largo de las largas sesiones de prácticas. Os contaré lo que sucedió en mi última clase:
Hallábame yo plácidamente sentado enfrente de mi computadora, justo al final de uno de los merecidos descansos entre tan larga sesión de prácticas. De forma repentina y sin previo aviso, un alocado sonido procedente de mi entrepierna, acompañado de un fuerte retumbar que hizo vibrar mi costillar, alarmó al profesor justo en el momento en el que éste empezaba a soltar una retahíla de explicaciones sobre algo extraño para mi. El silencio fue sepulcral, pero más plácido que su mirada inquisitoria. Las únicas palabras que salieron de su boca fueron “Bien, ya sabemos quién traerá galletas la próxima clase” y, antes de reemprender sus elucubraciones teóricas, añadió con cierta sorna “Con extra de chocolate”. True story.
Cuando ya me iba de clase, lo último que escuché y vi fue al profesor en cuestión, levantando los brazos mientras gritaba: muffins, muffins, muffins!!!
Y así es como es que tengo que llevar magdalenas a clase el próximo lunes
PD: por si os interesan, los nombres de las dos asignaturas mencionadas en danés son Matematisk Miljømodellering 1 y Geografiske Informationssystemer (GIS) i Miljø- og Naturforvaltning. No me diréis que en danés no parecen insultos a los dioses xD







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