Islandia, tierra de volcanes
Vuelvo a mi vida cotidiana después de tres semanas en España y dos semanas y media en Islandia. Allí asistí a un curso en Geobiología junto con estudiantes de las universidades de Estocolmo (Suecia), Helsinki (Finlandia), Bergen (Noruega) y Reykjavik (Islandia).
El curso en general ha estado muy bien y me ha servido para incrementar mis conocimientos sobre disciplinas que no son las mías (geología, microbiología y biología molecular) al mismo tiempo que ha reforzado mis conocimientos en mi terreno (geomicrobiología y biogeoquímica). Además, el trabajar con gente de diferentes áreas hace que tengas que readaptarte, enseñar y aprender muchísimo a lo largo del curso.
Además de la parte de laboratorio, en el curso hicimos tres excursiones, no solo para conocer Islandia y aprender sobre sus peculiares condiciones geobiológicas, si no que además aprovechamos para coger las muestras que más adelante usamos en nuestros experimentos. Los organizadores se enrollaron mucho y, a parte de ser excursiones puramente didácticas, nos llevaron a sitios más turísticos como puede ser el Golden Circle (donde se encuentran las famosas cataratas de Gullfoss o el Gran Geyser) o el Blue Lagoon.
Si tuviese que escoger un solo lugar de todo lo que he visto me quedaría con el río de agua caliente que visitamos el segundo día. Después de pasarnos la mañana muestreando todo tipo de “microbial mats”, rocas y fuentes de agua caliente tuvimos que caminar montaña arriba unos 8 kilómetros, totalmente campo a través, sorteando pozos de barro hirviente (donde más de una vez alguien ha perdido una pierna), terraplenes y zonas escarpadas, todo ello aderezado con una nube continua de mosquitos que se pegaban a la frente sudorosa.
Sin embargo, todo tiene su recompensa. Una vez llegamos al paso entre las montañas y empezamos a descender llegamos al río de agua caliente. La sensación de meterse en un agua a 38 grados, en un ambiente totalmente natural y después de cuatro horas de caminata continua es indescriptible. Algo que todo el mundo debería probar cuando se va a Islandia, sin duda. Y como podéis comprobar por la foto que acompaña el post, precioso. Simplemente precioso.
Y este es un mini resumen de mis “vacaciones” en Islandia. Seguiremos informando
La era del libro electrónico
A la gente no le gustan los cambios. Es algo de lo que cada vez estoy más seguro. Especialmente, odian los cambios de las cosas más tradicionales o aquellas que más han interiorizado. El caso más actual es el libro.
Como locos. Como locos os digo. Se aferran a los tradicionales libros de papel como si les fuese la vida en ello. Suelen atacar con argumentos tales como el tacto del papel, su olor o el acto de coger un libro y hojearlo. ¿Sabéis cuál es el único papel en el cual puedo llegar a estar verdaderamente interesado en tu textura u olor? El papel del culo (higiénico para gente de sensibilidad alta, aunque después de usarlo poco higiénico se queda).
Desde hace un tiempecillo, desde que Sandra se compró un lector electrónico (Sony PRS 600) he leído más que en los últimos años. Conste que no soy el típico tecnofriki que necesita las últimas tecnologías y necesita un móvil con mil y unas funciones (eso se lo dejo a @zetxek xD), ya que también veo los puntos flacos de los libros electrónicos, sobre todo en lo referente a libros que no sean novelas (libros técnicos, manuales o cómics, por ejemplo). Sin embargo, si sopeso con los puntos positivos, como llevar toda la biblioteca en menos de lo que pesa un pollo o tener un diccionario integrado (creo que hace años que no leo en castellano, quitando el otro día que curiosamente leí una novela en español), un recurso bastante útil, pues que queréis que os diga, pero la lista de los Pros queda más larga que la de los Contras.
¿Pero por qué es requemor al cambio? He tenido discusiones con gente sobre este tema, donde me decían por activa y por pasiva que no eran lo mismo, que si el romanticismo de abrir un libro, olerlo y tocarlo. Eso si, me confesaron que en su vida habían visto un libro electrónico, que a ellos leer en un ordenador les cansaba la vista. Ojo al dato (y nunca mejor dicho). Si por algo brillan los libros electrónicos (y nunca peor dicho) es en que sus pantallas no emiten luz. Ergo, no valen ni para alumbrarte en la noche ni para cansarte la vista. La tecnología de tinta electrónica está diseñada para tal hecho. Es más, la primera vez que vi un libro electrónico, creía que le habían pegado un hoja de papel impreso por debajo de la pantalla. Fijaos si quedé impresionado de su calidad que no entendía que estaba viendo una pantalla electrónica y no un papel impreso tradicional.
Pero nada, que se lo puedes decir por activa y por pasiva a la gente, enseñarles el aparato, que lo vean, lo toqueteen, enseñándoles que se puede hacer la letra más grande a gusto del consumidor (anda que no hay libros tradicionales con letras para ver con prismáticos), lo fácil que es tomar notas o lo que sea, que ellos seguirán emperrados con que el libro tradicional es mejor y blablabla. Como si no pudiesen coexistir. A la gente le cuesta mucho aceptar cambios. Y otro día os cuento el tema cambio de Internet Explorer a Google Chrome o Firefox, o los debates estúpidos sobre lo “difícil” que es cambiar de Windows a Mac OS X.
¡Soy famoso!
Hoy me llegó un mail a mi cuenta de la universidad diciéndome que era famoso, y un enlace a la página de la universidad:
“I august 2011 drager lektor Kirsten Habicht sammen med biologistuderende Sasia Johansen, Lærke A. Johansen, Birgitte A. Johansen, Henrik S. Christiansen, Diego G. Garcia og Ph.d.-studerende Mia Østergaard Pedersen til Island for at være en del af feltkursus i geobiologi. Formålet med kurset er at studere de varme kilder på Island.”
Básicamente pone que nos vamos esos flipaíllos con unos suecos, noruegos y finlandeses a Islandia a hacer un curso en Agosto. De aparecer en la web de mi universidad a ganar el Nobel no hay más que un pasito
Además, aquí no les entra en la cabeza que yo tenga dos apellidos, y suelen poner el primero como si fuese mi segundo nombre, y no lo es, malditos danasianos!
Saludos
Cuando las cosas van mal, siempre pueden ir un poquito peor
Desde el miércoles me encuentro en la Estación de Investigación de Biología Marina en Kerteminde, Dinamarca. Estoy aquí básicamente porque es lo que piden para una asignatura: diseñar desde el principio y llevar a cabo un experimento sobre cualquier campo, sempre relacionado con biología marina. En mi caso, obviamente, escogí un proyecto básicamente sobre biogeoquímica, que es lo que estoy haciendo en Dinamarca.
En líneas generales el experimento consistía en salir a recoger muestras de sedimento al fiordo en una lancha, dejarlas incubando a 14 grados durante una noche y entonces empezar a hacer los miroperfiles de oxígeno, ácido sulfídrico y pH.
Pues bien, el primer día ya empezó mal y no pude salir a muestrear porque hacía demasiado viento, lo que hace casi imposible mantener quieto el bote y por tanto la recogida de muestras es impracticable. El siguiente día por fin pude coger el bote y salir, y cuando estábamos en medio del fiordo, nada, que nos era imposible coger las muetras. Volvimos a la estación, recogimos al profesor para que nos ayudase, volvemos al sitio y nada, que imposible incluso con su ayuda. En todo el día solo cogimos dos muestras que eran para el otro grupo, pero me las cedieron viendo que si no me iba a estar rascando los huevos hasta el lunes.
Primera parte conseguida. Ahora toca montar el brazo robot, conectarlo al ordenador, y poner los microsensores de oxígeno conectados a un amperímetro que va a un convertidor de señal analógica-digital y de ahi al ordenador. Pues por alguna razón que no comprendo, la señal se vuelve loca al conectarlo todo, por lo que las medidas no son buenas. Ahora mismo mi supervisor está de vuelta en Odense a buscar otro medidor a ver si hay más suerte, ya que este parece estar tocado.
Mientras que el resto de grupos llevan sus trabajos más o menos bien, se podría decir que yo aún no he empezado, y veo que cada cosa que intento hacer no funciona o funciona mal, así que creo que va a ser un fin de semana laaargo aún.
Ya os contaré como acaba todo esto.
Sobre la investigación y la rentabilidad económica
A menudo leo sobre la investigación, lo mal que está en España, y me sorprende ver la cantidad de gente que lo achaca a que mucha investigación que se hace en nuestro país no es rentable y, por tanto, poco valiosa. Que en España se debería investigar más desde la empresa, que es la que hará rentable esa investigación, y que hay que depender menos de papá estado para subvencionar investigaciones.
Normalmente este tipo de comentarios los escucho en boca de ingenieros. Sin embargo, aunque comprendo su punto de vista, desde mi posición como científico solo puedo ver lo equivocados que están. Como lo mío es la Biología, traeré un ejemplo hacia mi campo. Pongamos por ejemplo, la clasificación de especies. Actualmente, hay muy poca gente en el mundo que se dedique a clasificar y nombrar especies, y cada vez hay menos. Imagínate diciéndole a una empresario castizo albaceteño, cuyo objetivo es invertir X dinero para obtener X+Y, que tiene que pagarle a alguien que va a clasificar nuevas especies de seres vivos, cuya rentabilidad económica es nula. ¿Una idea de locos, verdad?
Ahora bien, sin un sistema preciso y robusto de clasificación de seres vivos, el poder hacer investigación aplicada se vuelve una tarea más ardua. Vamos, que sin unos cimientos y bases, construir la casa se vuelve una tarea de chinos. Lo que viene a significar es que, si no hay investigación básica (y ojo, básica de base, no básica de simple como algunos se esfuerzan en malinformar) el llevar a cabo una investigación más rentable a nivel económico se vuelve complicado.
Y como ese mil ejemplos: qué tontería estudiar como el gusanito C.elegans se reproduce, ¿verdad? Pero oh, sorpresa, cuando vemos que este simpático nemátodo rabdítico es el modelo usado en la investigación de la cura de muchas enfermedades del ser humano, ya empezamos a ver la investigación de su ciclo de vida como algo menos trivial (lo que hace que a las farmacéuticas se les cambien las pupilas por símbolos del dólar).
Y claro, el Estado se pueden permitir el invertir en investigaciones que no generarán dinero per se, porque tienen unos recursos que no tienen las empresas privadas, donde como dije lo que prima es la rentabilidad económica.
La gente que no está metida en ciencia cree que toda investigación tiene un propósito ENORME, como salvar al mundo, generar millones de euros o resucitar dinosaurios. Sin embargo, grandes descubrimientos se han hecho a base de conocer el comportamiento de una diminuta proteína en la faringe de un gusanito de menos de medio milímetro de largo, y el gran público no suele ver esas cosas.
Mi primer examen en Dinamarca
Hoy he hecho mi primer examen en Dinamarca. Mi máster, al igual que las carreras y cursos de doctorado, está dividido en cuatro cuartos, por lo cual tengo época de exámenes en Octubre, Enero, Marzo y Junio, aunque la mayoría de mis asignaturas no tienen examen y me evalúan por trabajos, prácticas o presentaciones. En este primer cuarto, de tres asignaturas que tengo, solo esta tiene examen. La asignatura en cuestión fue Ecotoxicology (Ecotoxicología) en la que se estudia el efecto de diversas sustancias químicas en el ambiente y en los organismos, con especial interés en el ser humano.
El caso es que tengo 3 semanas de periodo de exámenes, pero solamente un examen. La verdad es que tampoco me sobró mucho el tiempo de preparación, ya no por ser una asignatura especialmente difícil (que realmente no lo es, aunque hay que aplicarse), si no porque dedico la mayoría del día a mi trabajo de laboratorio, donde colaboro en el departamento de Ecología.
Y hoy llegó el esperado día, ya que empezaba a sentirme un poco agobiado de tener que estudiar para mi primer examen en Dinamarca. La verdad es que la parte “administrativa” del examen es un poco heavy. Cuando llegas, te toman nota de que has ido, y te mandan dejar el móvil apagado encima de una mesa, sobre un papelito con tus datos. Te mandan a una de las mesas libres donde te esperan tres sobres tamaño A4 (de color negro, rojo y amarillo) y un montón de papeles. Los papeles que tienes que cubrir con las respuestas vienen pegados cada cuatro, siendo auto copiables (vamos, que escribes en uno y se calcan los otros tres, por lo que hay que calcar fuerte). Acabas con cuatro copias por cada hoja que escribes (una en negro, otra en un papel rojo, otra en amarillo y la última en azul), yendo las tres primeras a sus sobres de color correspondientes y la última siendo para ti. Además, otro taco de hojas para escribir a sucio.
Y por último, la hoja con las preguntas. En mi caso, por ser mi examen en inglés (los daneses lo hicieron en danés) era de color naranja chillón. De hecho creía que era una invitación para una rave o algo así xD
La dificultad del examen no fue muy alta, o al menos yo salí bastante contento con cómo me salió, aunque hasta que no me den la nota no sabré qué tal (que por cierto, aquí las notas van de -2 a 12, solo suspendiendo si tienes un -2, un 0 o un 2) pero soy positivo. Escribí 8 hojas (32 copias al final, así que tardé un poco en meter todo en su sobre correspondiente) y menos en una pregunta que dudé un poco, en el resto desarrollé las ideas de forma correcta y clara (o al menos eso espero xD).
Pero vamos, que salí contento


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